Ereño pone a prueba al Gran Canaria EKD Bike Team en una jornada exigente y accidentada
En el Gran Canaria EKD Bike Team afrontamos el pasado 7 de marzo una nueva cita del calendario vasco con la disputa de la XXXIII Ereñoko Udala Sari Nagusia, una carrera tradicionalmente dura y selectiva que volvió a demostrar por qué es una de las pruebas más exigentes del calendario.
En esta ocasión, nuestra participación estuvo compuesta exclusivamente por corredores vascos, fruto del acuerdo de colaboración que mantenemos con el histórico Eibarko Klub Deportiboa, una alianza que nos permite reforzar nuestra presencia en el calendario del norte y seguir desarrollando talento en un entorno con una enorme tradición ciclista.
Una carrera marcada por las caídas
La prueba, con salida en Ereño, presentaba desde el inicio un recorrido complejo, con carreteras estrechas, zonas técnicas y varios puntos potencialmente peligrosos, circunstancias que obligaban a mantener la máxima concentración desde los primeros kilómetros.
Tal y como explicó tras la carrera nuestro director de carrera, Imanol Isasa, el desarrollo de la prueba se vio condicionado muy pronto por los incidentes.
Apenas transcurridos cinco kilómetros, una montonera importante obligó a neutralizar la carrera tras provocar numerosas caídas y varios corredores con golpes de consideración. En nuestro caso, tres de nuestros corredores se vieron implicados, aunque afortunadamente solo uno de ellos no pudo continuar en carrera, mientras que el resto pudo reanudar la prueba.
Tras la neutralización, la organización decidió recortar el recorrido entre 30 y 40 kilómetros. Sin embargo, la jornada aún guardaba más sobresaltos, ya que poco después se produjo una segunda caída multitudinaria que volvió a detener momentáneamente la carrera.
Finalmente, la prueba quedó reducida a los últimos 30 kilómetros, lo que obligó al pelotón a afrontar un escenario competitivo completamente distinto al previsto inicialmente.
Natxitua, punto decisivo de la carrera
Con la carrera ya relanzada, el momento clave llegó en la subida final a Natxitua, donde el ritmo se endureció de forma notable.
Desde el Gran Canaria EKD Bike Team logramos situar dos corredores en el grupo delantero, mostrando presencia en el momento decisivo de la jornada. Entre ellos destacó Iker Atxaga, que firmó la mejor actuación de nuestro equipo con el puesto 13º final.
Más allá del resultado, supimos mantener la concentración y adaptarnos a una carrera muy difícil de gestionar, marcada por las interrupciones y por la necesidad de volver a arrancar el ritmo competitivo en varias ocasiones.
Profesionalidad y trabajo colectivo
Desde el equipo valoramos especialmente la gestión deportiva realizada por nuestro director, Imanol Isasa, cuya experiencia y profesionalidad fueron clave para mantener al grupo centrado en una jornada complicada.
La carrera exigía serenidad, capacidad de reacción y una lectura constante de la situación, y en todo momento supimos actuar con orden y criterio, reorganizando al equipo tras los incidentes y manteniendo a nuestros corredores bien posicionados cuando la carrera volvió a activarse.
Además, uno de los aspectos más positivos del día fue que pudimos terminar la jornada con prácticamente todo el equipo en condiciones, sin lesiones de gravedad tras las caídas iniciales.


